jueves, 19 de junio de 2008

1:09 AM

Recorro el tiempo como dios mejor me da a entender;
como una bala, como un dispositivo autodestructivo que envuelto en el derrumbado adagio de sus aureas redes;
vuelca todo su interior relleno de proezas inconclusas, de libros vacíos y de genios repetidos.
No sos más que yo; no sos mas que vos, no, que voz...
Sos figuras viejas, reiteradas descepciones. Desvenires irrebocables.
Eres un poeta, ¡aprendetelo de memoria!
Llegas esta noche. No lo olvides,
te envía dios cargado de blasfemias y caídas.

P...

Es verdad, es verdad, no es amorfo, es ahórquido.
Es flor bella de amazonas, es zeta en alfabeto; omega en abece.
Es molino de tentación, es molino de advenimiento... es nixtamal sin cal;
porque cualquiera puede escribir poesía. Sí, sí; esa mujer de las esquinas nocturnas;
sí, sí; esa imagen que no encuentras.

Oh, lugar común.
¿Qué es poesía y tu me lo preguntas?

volví... con forma de derrumbe.